Profesión: Modista y profesora de costura
Estudiante: No
¿Qué te inspira o motiva en tu práctica artística o cultural?
Me motiva superarme. Lo que más disfruto de mi trabajo es ver cómo cada nueva prenda es
mejor que la anterior, cómo voy puliendo mi técnica, mi estilo, mi visión. Me inspira esa
búsqueda constante de excelencia, de ver hasta dónde puedo llegar. Cada proyecto es un
reto y una oportunidad para crecer, para demostrarme a mí misma de lo que soy capaz.

¿Cuál ha sido una experiencia profesional que te marcó especialmente?
Salir en Vogue UK fue un antes y un después. Ver mi trabajo artesanal en una revista de
ese calibre me hizo confiar aún más en que lo que hago tiene un valor real. También abrir
mi academia y ver cómo otras personas se empoderan a través de la costura me llena
muchísimo. Son hitos que me recuerdan que estoy construyendo algo con sentido y
propósito.
¿Qué habilidades personales crees que te ayudan en tu trabajo creativo y pocas veces se mencionan?
Tengo una sensibilidad especial para captar lo que una persona necesita expresar con su
ropa y traducirlo en diseño. Soy muy observadora: detecto matices y detalles que marcan la
diferencia en una prenda. Además, aprendo y perfecciono técnicas rápidamente, y tengo
una gran capacidad para organizarme, aunque esté manejando muchas cosas a la vez. Esa
combinación de intuición, técnica y visión me sostiene cada día.

¿Cómo te gustaría que evolucionara tu trayectoria artística en los próximos años?
Quiero consolidar mi marca como un referente de moda artesanal de lujo en España, con un
atelier reconocido por su confección a medida para eventos especiales. Me gustaría seguir
creciendo en el diseño de vestidos únicos, piezas que marquen presencia. Y a largo plazo,
sueño con vestir a celebridades en eventos importantes como la Met Gala. Sería lo más top
de lo top: llevar la artesanía hecha a mano hasta el nivel más alto del mundo de la moda.
¿Hay algún proyecto soñado que te gustaría realizar?
Sí. Uno de mis grandes sueños es vestir a una celebridad en la Met Gala, porque para mí
es el escenario donde la costura alcanza su máximo nivel. Pero también me encantaría
crear piezas para eventos verdaderamente importantes, de esos que marcan un antes y un
después. Sueño con que algún diseño mío llegue a ser icónico, como el vestido de Diana de
Gales o el de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes. Me emociona la idea de que
una de mis creaciones pueda formar parte de la historia de la moda, que quede grabada en
la memoria colectiva y represente un momento único.

¿Qué valores o ideas intentas transmitir con tu trabajo?
Creo que necesitamos volver a poner en valor lo humano. Recuperar el poder simbólico de
la vestimenta, el sentido de ceremonia en las cosas, la belleza en los detalles cotidianos.
Vestirse bien, elegir con intención, hacer las cosas con cariño… eso es lo que da
profundidad a la vida. En cada prenda que creo pongo alma, técnica y cuidado, pero
también invito a mis clientas a que valoren ese trabajo y hagan de su vida una obra de arte.
¿Has colaborado con otros artistas o colectivos? ¿Cómo fue la experiencia?
He colaborado con fotógrafas, maquilladoras, estilistas y modelos para crear contenido que
refleje mi universo creativo. Me encanta ese intercambio de ideas y energías. De cara al
futuro, me gustaría colaborar como diseñadora con otras firmas a través de colecciones
cápsula, aportando mi visión estética, aunque mi trabajo artesanal a veces parezca difícil de
encajar. También me atrae muchísimo el mundo del cine, el teatro y la música: diseñar
vestuario para una obra o una película sería un sueño. Quiero que mi diseño llegue a más
lugares, sin perder su esencia.

¿Qué te gustaría que otros supieran de ti que no se ve a simple vista?
Que este trabajo es precioso, pero también muy duro. Detrás de cada prenda hay muchas
horas, muchísimo sacrificio y una exigencia personal constante. A veces dudo, me agoto,
me exijo más de la cuenta… Aunque lo que muestro salga bonito y cuidado, soy humana, y
mi vida en este oficio es intensa, llena de emociones. Me gustaría que se valorara más todo
lo que implica crear desde cero, a mano, con el corazón en cada detalle.









